sábado, 28 de mayo de 2011

“ANALISIS DE UN TEXTO ACADEMICO”

El análisis de un texto académico, tiene como objetivo principal, buscar, utilizar y crear información eficaz para aplicarla en nuestras propias producciones intelectuales.
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Palabras clave: Texto , validez, confiabilidad, estructura, produccion creativa.
La confiabilidad de un texto académico, según Teberosky (2007) se da a partir de la identificación de elementos precisos integrados en el texto que le brindan validez y objetividad en sus contenidos; revisar de manera crítica las producciones literarias, las partes que lo integran, y algunas otras características más garantizan el acceso a información confiable.
Estos elementos son múltiples y variados, pues van desde textura, finitud, delimitación de las partes del mismo texto, comentarios entre división de textos, notas al pie de páginas y citas en cualquiera de sus tipos, exponer dentro del texto un lugar de referencias valida la información, pues verifica la honestidad del texto y propone una visión general y objetiva del tema de su creación; las citas por otro lado responden a la distinción sintáctica entre el discurso directo y el discurso indirecto, el uso de glosas y la subdivisión del texto, proveen una arquitectura general que además posee secciones como: resumen, introducción y conclusión; en el caso de investigación empírica se representan los hechos y las condiciones de los mismos.
En cuanto a la estructura de la información se da de acuerdo al tipo de relaciones que hay entre la información y sus partes, el uso de vocabulario, si es técnico, usual e incluso informal  y si gramática es adecuado a la intención de la producción.
 Verificar minuciosamente como está integrado un texto académico hace que el lector este cierto del grado de seguridad que contiene esta producción; junto con las habilidades y destrezas que tenemos para buscar textos específicos que se adecuen a nuestras necesidades, la evaluación de contenidos es un hábito necesario que debemos desarrollar, para hacernos de información objetiva, valida y específica a nuestras necesidades de conocimiento.  

REFERENCIAS

·          Teberosky, A. “El texto académico”. En: Castelló, M. (Coord.)  (2007). Escribir y comunicarse en contextos científicos y académicos. España: Graó. pp. 17-46

1 comentario:

Javier Bautista dijo...

Internet es una gran fuente de información, pero sino sabemos como identificar la que nos puede ser de utilidad con base en su confiabilidad, corremos el riesgo utilizar información que no ha sido corroborada y por to tanto, perder credibilidad en lo que generemos.
Me parece de gran valía la información que nos compartes. La recomendación es que siempre hagamos uso de la lista de cotejo que generamos para validar la información que utilizamos para de esta forma desarrollar en mayor medida nuestro pensamiento crítico.