Debido a la demandante adaptación de conocimientos y habilidades, de los integrantes de la educación, es imprescindible renovar las herramientas para hacer más dinámica y significativa la labor formativa.
Por ello el portafolios electrónico, hace veraz y real, la autogestión del estudiante, así como el seguimiento del asesor en función a las producciones expuestas en este tipo de espacios; saber ¿cómo aprenden?, ¿qué conocen?, y ¿para qué lo aplican? es una de las bases que hacen evidentes los avances de los agentes en formación al exhibir sus creaciones intelectuales.
No omito mencionar, que este elemento electrónico tiene como ventaja adicional, que los observadores de estas producciones retroalimentan al autor, pues debido a su amplio grado de masificación este elemento se propone como un gran escaparate abierto a distintas posturas para enriquecer la perspectiva general del escritor y exalta la importancia de la ética al ejercer el pensamiento crítico y con ello la eliminación del ciberplagio tan constante en este efectivo canal de comunicación.
